¿Buscas un arnés para que tu perro viaje seguro en el coche y no sabes por dónde empezar? No te preocupes, es totalmente normal. Con tantas opciones en el mercado —y tanta desinformación— es fácil confundirse. Aquí te damos las claves para elegir bien desde el principio, con seguridad, comodidad y sin sustos innecesarios.
1. ¿Ha sido testado en pruebas de choque reales?
Esto es lo primero que deberías preguntar. Muchos arneses se venden como “de coche”, pero nunca han sido sometidos a pruebas de impacto reales. En caso de accidente, no sabes cómo van a responder.
✅ Lo ideal: Que haya pasado un crash test real y documentado. No valen las etiquetas vagas o fotos bonitas.
2. ¿Está fabricado con materiales de automoción?
Un arnés de paseo, por bueno que sea, no sirve para viajar en coche. Las fuerzas durante un impacto son brutales, y solo los materiales diseñados para vehículos ofrecen la resistencia necesaria.
✅ En qué fijarte: Cierres metálicos, costuras reforzadas, cinchas de alta resistencia y piezas que no se rompen al primer tirón.
3. ¿Se ajusta bien al cuerpo de tu perro?
Un buen arnés debe adaptarse al cuerpo de tu perro como si fuera hecho a medida. Si queda flojo, puede soltarse.
✅ Importante: Elige talla en función de su peso, raza y medidas. Y si tiene múltiples puntos de ajuste, mejor aún.
4. ¿Es fácil de instalar en el coche?
Un sistema que se conecta fácilmente y sin complicaciones es clave. La instalación debe ser sencilla y segura. por ejemplo los que se conectan con sistemas ISOFIX y Top Tether, igual que las sillas infantiles.
✅ Extra útil: Algunos modelos incluyen vídeos o guías paso a paso para que no te pierdas.
5. ¿Es cómodo para trayectos largos?
Seguridad sí, pero sin descuidar el confort. Un buen arnés debe permitir que el perro se sienta cómodo durante el viaje, con acolchados y un diseño ergonómico que no le cause rozaduras o tensión, incluso en trayectos largos. Eso sí, siempre debe ir firmemente sujeto para garantizar su protección.
✅ Busca esto: Zonas acolchadas, tejidos transpirables y un diseño ergonómico que distribuya bien la presión y permita al perro mantener una postura cómoda y segura durante todo el trayecto.
🎯 Conclusión
Elegir un arnés de coche no es solo cumplir la normativa: es proteger a un miembro más de la familia. Invertir en uno que realmente funcione te dará tranquilidad, confianza y seguridad real. Porque no se trata de llevarlo contigo... se trata de llevarlo bien.